Un equipamiento compacto, eficiente y abierto al barrio.
La propuesta “ENGAWA”, ganadora del concurso, define el nuevo Complejo Deportivo Municipal de la Sagrera a partir de criterios de sostenibilidad, funcionalidad e integración urbana. El edificio se adapta a la topografía y organiza sus principales usos —piscinas, pádel y gimnasio— en plataformas independientes, liberando el máximo de espacio exterior.
Los volúmenes se alinean a la calle y generan un interior de manzana convertido en nueva plaza pública, abriendo el equipamiento al barrio. Un zócalo cerámico integra el conjunto en su entorno y sostiene un prisma ligero que contiene las salas deportivas.
El acceso principal se sitúa en la cota más alta, en un nuevo espacio público conectado con el CEM Camp del Ferro, mejorando la seguridad y el control de accesos. Las circulaciones son claras e intuitivas, con un único núcleo vertical que resuelve acceso y evacuación.
La fachada se plantea como una doble piel: un perímetro de lamas verticales que regula la luz natural y un cierre interior transparente que aprovecha al máximo la iluminación. El conjunto incorpora soluciones flexibles y de alta eficiencia energética, alcanzando clasificación A y consumo casi nulo.